Scream 4 (2011): Secuela, Remake y Reboot (Crítica sin spoilers)

Posted on abril 25, 2011

0


scream-4

Sentarme a escribir sobre la saga Scream es algo que se me presenta, cuanto menos, farragoso. Os aburriría profundamente, y no sabría muy bien cómo explicar la intensa relación entre mi pasión por el cine y las películas de Ghostface. Probablemente se deba a que está vinculado al paso inevitable de la infancia a la adolescencia. Scream fue la primera película de terror que vi con mis amigos del colegio. Teníamos apenas 11 años y a través de uno de esos arquetípicos vecinos siniestros, mayor de edad, jugador de cartas Magic y con una colección ingente de películas de terror y ciencia ficción en VHS, comenzamos una especie de “ciclo del miedo” en el que fagocitábamos todo tipo de productos y subproductos del séptimo arte. Scream inauguró ese ciclo, y siempre fue nuestra favorita. Sería difícil contar las veces que veríamos la primera y la segunda entrega de la saga.

Cumplidos ya los 12 nos pilló el estreno de Scream 3. Fue, entonces, una de las primeras películas que vimos solos en el cine. Once años he tenido que esperar para reencontrarme con Ghostface. Y parece que ha crecido paso a paso conmigo.

He tenido la enorme de suerte de poder ver Scream 4 en dos sesiones. La primera, en un pase de prensa, en versión original y rodeado de un ecléctico público formado por críticos de cine y periodistas de todas las edades. La segunda, en un multicine, versión doblada y en una sala repleta de adolescentes. Qué manera tan extrema de comprobar la importancia de los elementos externos a la hora de ver una película. La secuencia inicial de Scream 4 fue recibida con un sincero aplauso de los asistentes al pase de prensa. En el multicine pasó más desapercibida, pero ninguno de los críticos gritó tanto y saltó en su butaca como lo hacían los adolescentes cada vez que Ghostface salía detrás de una puerta. Maravilla.

Precisamente, la secuencia incial, es uno de mis momentos favoritos de la película. Una reflexión ágil, divertida e impactante sobre el cine, la posmodernidad, los subgéneros, las redes sociales y la evolución del consumo audiovisual en la sociedad del siglo XXI. Puede sonar pedante, pero es que es lo que es.

El uso de las nuevas tecnologías y de las redes sociales es una de las marcas de identidad de Scream 4. Esto la convierte en una película realmente muy actual. Me pregunto cómo se verá dentro de 5 ó 10 años. ¿Envejecerá con dignidad?

La otra marca de identidad, innegable, de Scream 4 es el gusto por la referencia. Siendo plenamente conscientes de que Scream ya comenzó como una reflexión sobre el cine de terror, parece que ese elemento que en Scream 3 se perdía ligeramente, vuelve con fuerza apabullante en Scream 4. De cada dos líneas de diálogo una contiene el nombre de una película de terror, o es una cita, o incluso una autorreferencia. Viéndolo, y disfrutándolo muchísimo, en el pase de prensa, se me pasó por la cabeza que quizá el público no cinéfilo acabaría cansado de tanta historia. Pero es que Scream 4 es, además, la más sangrienta de todas. Con mucha diferencia. En cuanto empiezas a cansarte de tanta palabrería, Ghostface aparece a cercenar gargantas.

Me llama también la atención el estupendo elenco con el que cuenta la película. Además del celebérrimo trío protagonista ( Neve Campbell, Courtney Cox y David Arquette), Scream 4 se rodea de nuevo de adolescentes salidos de la televisión. Veronica Mars, True Blood, 90210, Pretty Little Liars, The OC… Es otra de las cosas que se echaban de menos en Scream 3. Un slasher sin adolescentes no es tan slasher.

Los únicos peros que le encuentro a Scream 4 son, su duración ( me parece un pelín larga) y su dudosa capacidad como reboot de una nueva saga. Esto es algo difícil de explicar sin soltar algún spoiler. Espero que para Scream 5 contemos no ya con Wes Craven sino con Kevin Williamson, y que no nos abandone como con Scream 3. Le vamos a necesitar.

En definitiva, Scream 4 ha venido a satisfacer a los fans que llevámos más de una década esperando por una nueva masacre en Woodsboro, pero además, incide en algunos temas que importan actualmente en la sociedad ( la reflexión sobre la privacidad, la fama y las redes sociales es un punto clave en la resolución del nuevo conflicto) y se atreve, en un doble salto mortal, a reírse de ti, de mí y de ella misma jugando con nuestras expectativas y los clichés del género.

Scream 4 es una secuela (una cuarta entrega, que se dice pronto) que sabe a remake ( los personajes de la primera entrega tienen su versión adolescente en la película y hasta hay escenarios y ESCENAS tomadas de la primera parte) y huele a reboot. Bueno, huele más a reboot en la promoción, que han sabido hacer como nadie. Es curioso como ( obviando la tercera entrega, cuyo guión no es de Kevin Williamson) Scream funciona tan bien como saga. Puede que se deba a que ya la primera entrega tenía cierto aire de secuela. El hecho de que los asesinos de la primera parte se movieran por un asesinato anterior y basaran todo en otras películas, hace que Ghostface sea desde el principio alguien que parece que ya conoces. Uno de esos asesinos carismáticos de las grandes sagas ( Michael Myers, Jason…) que ya nace siendo carismático.

Una película que es lo que promete ser y entretendrá a espectadores casuales y emocionará a fans y cinéfilos. Imprescindible.

Posted in: Uncategorized