Top 10 Estrenos de series de TV en 2011: 10. Once Upon a Time

Posted on diciembre 12, 2011

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Desde que el mundo es pop, todos los diciembres y de la mano de Papa Noel vienen las listas de lo mejor y lo peor del año. Hay para todos los gustos (podéis pasearos por la revista Time si no me creéis), pero esta vez voy a centrarme en las series, ya que, lamentablemente, muchas de las grandes películas del 2011 se estrenarán en nuestro país en 2012.  Esta es la España que nos deja ZP.

 

Generalmente, en las listas, los primeros puestos son los más reñidos. En mi caso, más bien al contrario. Tengo muy claro cuales son bajo mi criterio las cinco mejores series del año, pero los últimos puestos me han causado una batalla interior bastante chunga. Chunga porque este año ha sido bastante rancio en cuanto a nuevas series. Sí, se han estrenado algunas que apuntan maneras, pero cada vez me voy convenciendo más de que la época dorada de las series comienza a ramificarse y a irse poquito a poquito al garete.  Cierto es que hay unas cuantas que no he visto y que seguro podrían estar en esta lista ( pienso en Suburgatory, Boss, Life’s too short o incluso Revenge). Sin embargo, sí,  me ha costado encontrar diez series que me llenen por completo. De hecho, de estas diez, pocas lo hacen.

 

El caso de Once Upon a Time. Cuando comencé a leer sobre la serie, la sola idea de su existencia me daba mareos. El tráiler que salió meses antes de su estreno auguraba lo peor. Me gustó bastante el experimento de Disney de traer a la realidad los mundos de fantasía de los cuentos, con la entrañablemente extraña Encantada (2007), pero lo que se nos adelantaba de Once Upon a Time, entre cromas y algún que otro actor desaparecido, era bastante desalentador. Sin embargo, llegó el estreno y, ¡anda!, muchas más virtudes que defectos.

 

Once Upon a Time es un cuento acogedor, blanco y lleno de referencias al universo Disney. Es además una serie honesta, nada pretenciosa y que sabe perfectamente a qué público se dirige y cómo hay que tratarlo. Tiene un toque camp bastante gracioso, con una mala malísima con un manzano en su jardín; una protagonista que no se quita nunca una chaqueta roja de cuero y un regusto por airear las desgracias de las princesas, que, por momentos, parece sacada de Wisteria Lane.

 

A modo de flashbacks ( se nota la mano de los guionistas de Lost), se muestra la vida de cuento de los principales personajes, y el hecho de que la serie venga de una cadena Disney, la verdad, le da muchos puntos.  El mundo de los cuentos está lleno de color, dragones, príncipes apuestos y princesas en apuros.  Y es que ya estoy empezando a cansarme de que los personajes de cuento ya no sean personajes de cuento y tengamos que darle una vuelta irónica a nuestros héroes de la infancia. Es por eso que el equilibrio de OnceUpon a Time es bastante bueno: en el pasado, en el mundo de cuento, los personajes sufren como personajes de cuento; y en el mundo real lo hacen por la aplicación de la metáfora.

 

Los primeros episodios de Once Upon a Time son tremendamente agradables de ver. Sin embargo, hay algo en los últimos episodios que empieza a olerme extraño. No sé si es un síntoma prematuro de cansancio; un poco de embrollo a la hora de presentar a algunos personajes, o un poco de las dos cosas. El caso es que la serie tiene para largo. Es de los estrenos con mejores datos de audiencia del año. Yo, de momento  he dejado de verla, esperando a ver qué sucede. No me culpéis, veo demasiadas series.

 

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